Latinoamérica: producción científica y tendencias de crecimiento

Los resultados de investigación de un país o una región se pueden analizar desde varias perspectivas, como pueden ser económicas, políticas o culturales. Estos análisis atribuyen los resultados a acciones o contextos de sus propias ópticas, por ejemplo, desde el punto de vista político y económico se atribuyen los resultados a la inversión en el PIB, en donde Brasil es el único país de la región que invierta más del 1%, si lo vemos desde lo político, entonces las realidades políticas de Argentina y Cuba pueden señalar una consecuencia en sus resultados de investigación o si lo vemos desde la perspectiva social (y muchas otras más) la realidad de Venezuela, con su fenómenos de migración, tiene implicaciones irrefutables en sus resultados científicos.

En términos absolutos de la producción científica, la figura siguiente muestra el panorama de la región, con muchos “puntos pequeños” y unos cuantos “puntos grandes”, lo que comúnmente denominamos la brecha en capacidad de investigación.

Producción científica latinoamericana (indicador Output) (2015-2019). Fuente: Scopus.

La diferencia en la capacidad de producción científica de los países latinoamericanos es bien conocida. Si clasificáramos en cuartiles los 142 países que han publicado más de 1000 documentos en el periodo 2015-2019 tendríamos a Brasil y a México en primer cuartil, a Argentina, Chile, Colombia y Ecuador en el segundo cuartil, a Perú, Cuba, Uruguay, Venezuela, puerto Rico y Costa Rica en el tercer cuartil y los demás países en el último cuartil. Aunque esta distribución puede servir para fines políticos y de visibilidad, no es suficiente en un análisis de capacidades o cuando se desea indagar por la eficacia y resultados de políticas públicas.  

Esta publicación presenta un análisis más profundo de la producción científica de los países latinoamericanos con el objetivo de identificar tendencias que se puedan asociar a los diferentes momentos políticos, sociales, académicos y científicos de éstos. 

Se identificó el incremento en el indicador de productividad (Output) y la tasa de crecimiento para los países latinoamericanos. La figura siguiente da cuenta de estos datos.

Incremento y tasa de crecimiento del indicador Output (2015-2019) en países latinoamericanos. Fuente: SCImago Research Group.

Hallazgos

  • Argentina, Venezuela, Cuba y Puerto Rico están produciendo menos que hace 5 años, también presentan las menores tasas de crecimiento.
  • México ha incrementado su producción en un valor similar a Brasil y también tienen tasas de crecimiento similares.
  • Perú y Colombia han incrementado su producción por encima de Chile, aunque en el total aún se encuentren por debajo de esta.
  • Ecuador, honduras y Perú presentan las mayores tasas de crecimiento, aunque Honduras parte de valores muy pequeños.  

Estos hallazgos brindan más información para el análisis de la producción científica de la región, en particular, nos indica que los países que tienen incrementos negativos y menores tasas de crecimiento tienen por delante retos gigantescos para salir del rezago en el que se encuentran, sus políticas públicas e institucionales deben buscar ante todo la colaboración científica y mayor impacto, para que estos indicadores sirvan como incentivo para el aumento de la producción. Por otro lado, nos indican la velocidad que llevan diferentes países, en particular Ecuador y Perú, que de continuar así, pueden pasar a escoltar a México y a Brasil en muy corto tiempo, por lo que se convierten en competidores directos de Chile, Colombia y Argentina por el podio latinoamericano.

En el caso de Perú, el CONCYTEC lidera la política nacional para el desarrollo de la ciencia, al tecnología y la innovación tecnológica, que busca fortalecer las capacidades de sus investigadores y de su infraestructura, así como llevar un detallado monitoreo de su producción e impacto científico.

En el caso de Ecuador, la Secretaría de Educación Superior esta decididamente apoyando a las universidades y a los institutos de investigación con convocatorias e infraestructura, lo cual ha llevado que las universidades públicas y privadas aporten el 55,2% y 42,2% del total de la producción científica del país, superando en 5 puntos porcentuales los valores de 2015. Con este panorama, los próximos años veremos los resultados de la reinvención de dichos establecimientos frente a la pandemia y sin duda la puja por los primeros puestos será emocionante (para los amantes de la cienciometría por supuesto).

Gerardo Tibaná Herrara
Senior Consultant
https://orcid.org/0000-0003-2056-7605

Análisis de la producción científica, ¿qué tan importante es el tamaño de la institución?

Las políticas de ciencia, tecnología e innovación en algunos casos responden a intereses de la región, como en el caso de la Unión Europea y de África. Estas se constituyen en la hoja de ruta de las instituciones de investigación que definen y desarrollan sus propias políticas de acuerdo con sus capacidades e intereses.

La hoja de ruta que definen las instituciones tienen muchos matices y enfoques, dados por contextos socio-políticos, económicos y, sin duda, por el nivel de madurez en el desarrollo científico que posean el país o la región. Sin embargo, a la hora de analizar los resultados científicos es muy común encontrar justificaciones en el “tamaño” de las instituciones y en las limitaciones de sus recursos.

Pues bien, esta publicación pretende comparar y analizar las regiones de Latinoamérica, Europa Occidental y África para tratar de brindar algunos elementos que ayuden a entender el papel del “tamaño” en los indicadores de estas 3 regiones. Empecemos por observar el comportamiento de la producción científica total (Output) en Scopus durante los últimos 5 años:

Gráfico 1: Evolución del indicador Output (2015-2019). Fuente: SCImago Institutions Rankings.

A simple vista, hay una distancia muy grande entre Europa Occidental y las otras regiones, entre lo que se podría llamar países desarrollados y países en vías de desarrollo. Por otro lado, un análisis más detallado muestra que África tiene una tasa de crecimiento del 42%, Latinoamérica del 23% y Europa Occidental del 4%, lo cual es una muestra del margen que aún tienen estas regiones para crecer en su productividad. 

Para hacernos una idea más amplia de la investigación desarrollada, debemos ver el impacto obtenido por la producción científica. La siguiente grafica muestra el número de publicaciones en el indicador %Excelencia10, el cual representa la proporción de publicaciones que se encuentran en el 10% de las más citadas en sus respectivas disciplinas durante el periodo de tiempo definido:

Gráfico 2: Evolución del indicador %Excelencia10 (2015-2019). Fuente: SCImago Institutions Rankings.

La diferencia ya no se ve tan amplia, Latinoamérica y África han logrado que cerca del 10% de sus trabajos sean en excelencia, no tan lejos del 15% de Europa Occidental. Las tasas de crecimiento de este indicador son aún más prometedoras que el mismo output: África 57%, Latinoamérica 39% y Europa Occidental 8%. 

Se puede entender estos resultados como una evidencia de la capacidad que poseen estas regiones para producir ciencia de vanguardia y de alta calidad. La tendencia de estos indicadores se orienta hacia la reducción de la brecha, pero no necesariamente de manera rápida. Un futuro análisis de los trabajos de excelencia en colaboración internacional podría brindar nuevas reflexiones.

Otro indicador que nos puede dar alguna orientación sobre la velocidad en la reducción de la brecha es la tasa de colaboración internacional, entendido como el porcentaje de trabajos en donde al menos dos autores pertenecen a países diferentes. 

La colaboración internacional es una de las principales herramientas utilizadas por los investigadores para generar nuevo conocimiento (por ejemplo, al utilizar métodos validados en diferentes contextos o diferentes métodos en un mismo contexto) y sobre todo para hacer más visible su producción científica, al trascender las barreras geográficas y establecer nuevos vínculos para futuras colaboraciones. Por esto, la colaboración internacional se observa también como un indicador de la velocidad para producir más y mejor ciencia.

Gráfico 3: Evolución del indicador International collaboration (2015-2019). Fuente: SCImago Institutions Rankings .

Una breve mirada a las tasas de colaboración internacional de estas tres regiones, ayuda a identificar claramente el impacto de estrategias derivadas de políticas públicas, en particular con la necesidad de colaborar con otras latitudes, mientras que Latinoamérica y Europa Occidental colaboran aproximadamente en un cuarto del total de su producción científica. 

El análisis de estos datos nos ayuda a entender los resultados en investigación de estas regiones, tanto en lo que tiene que ver con la producción (tamaño) como en el desempeño científico (impacto). El tamaño es importante y es necesario crecer en este indicador, dando cuenta de la diversidad, la cobertura y la capacidad de una región en producir ciencia, sin embargo, analizar los datos de manera aislada puede ser desalentador para las instituciones pequeñas y para los generadores de políticas públicas, ya que el “alcanzar” a los países desarrollados puede convertirse en una meta difícil en el corto plazo. Puede que lo anterior sea una realidad en muchos casos, pero un enfoque estratégico, organizado y dirigido por las políticas públicas puede llevar a las regiones a que obtengan victorias tempranas en indicadores de impacto que sin duda ayudarán a ubicar cada vez mejor a dichas regiones en el contexto global.

Se hace necesario entonces, aprender de las experiencias de aquellos países que han decidido unirse bajo un objetivo común y en donde la ciencia y la innovación han encontrado una buena morada para su desarrollo aprovechando las ventajas y fortalezas locales por el bien común. Latinoamérica sin duda tiene esta tarea pendiente: aprovechar los intereses comunes y la identidad cultural en una política regional que le permita como bloque acercarse a la producción de nuevo conocimiento y al impacto científico de los países desarrollados.   

Gerardo Tibaná Herrara
Senior Consultant
https://orcid.org/0000-0003-2056-7605

Producción e impacto científico en el mundo

Si representamos de forma conjunta la evolución de la producción de conocimiento científico y el impacto de esa misma producción para los países que más ciencia producen en el mundo, concluiremos de manera inmediata que en términos generales los países que más recursos económicos destinan a la ciencia no sólo producen más, sino que también producen con mayor impacto. De los 15 mayores productores de ciencia en el mundo entre el 2007 y el 2019 nueve países siempre tuvieron en ese período un impacto científico superior a la media mundial (1) (Estados Unidos, Canadá, España, Italia, Francia, Reino Unido, Australia, Alemania y Corea del Sur), mientras que de los seis restantes, tres empezaron el período por debajo de la media mundial y lo terminaron por encima (Irán, Japón y China) y los otros tres no alcanzaron la media mundial de impacto en todo el período (Rusia, Brasil e India).

Gráfico 1: Evolución de la relación output/impacto por países con mayor producción científica (Scopus 2007-2019)

En términos generales, la evolución de estos países ha sido creciente a lo largo del período por lo que afecta a ambas variables con algunas excepciones. Aunque todos estos países han aumentado su producción científica a lo largo del período, a pesar del ciclo de crisis económica que afectó a muchos de ellos en esos años, no han seguido el mismo recorrido por lo que afecta el impacto científico de su producción. Al final del período representado aquí (Gráfico 1) algunos países han sufrido un descenso en su impacto a pesar de haber seguido incrementando su producción (USA, Canadá, Alemania, Francia y Brasil). Los otros diez países consiguen hacer crecer simultáneamente su producción y su impacto a lo largo del período. Para entender bien el significado de estas dos evoluciones, es importante reconocer que mientras que la producción puede crecer simultáneamente en todos los países a la vez, el impacto promedio si crece en unos países es porque desciende en otros. Aunque este fenómeno sólo puede apreciarse analizando todos los países del mundo a la vez, en este subconjunto de los 15 mayores productores de ciencia mundial ya se puede apreciar cómo algunos de estos grandes productores reducen sus impactos promedios al tiempo que otros mantienen sus crecimientos de forma consistente. Esto significa que aunque se mantienen las diferencias de impacto promedio entre los diferentes dominios científicos, en los últimos años se ha reducido la distancia existente entre el impacto científico promedio de China y el de Estados Unidos, los dos mayores productores de ciencia en el mundo. La tabla final contiene los datos de producción e impacto promedio de los 15 países para el último año del período (2019) ordenados por impacto.

PaísProducciónImpacto promedio
Australia1120601,59
United Kingdom2151601,56
Italy1259511,5
Canada1160791,46
United States6852131,41
Germany1847421,4
France1201801,3
Spain1011011,26
Iran648931,12
South Korea897711,02
China6849641,02
Japan1328870,95
India1871050,83
Brazil852720,82
Russian Federation1119930,79

Félix de Moya Anegón
Founder of SCImago Research Group
https://orcid.org/0000-0002-0255-8628

¿Existe el espacio iberoamericano de la investigación?

Como han puesto de manifiesto desde hace años reiteradamente multitud de análisis sobre el desarrollo de la ciencia en el mundo, los vecinos y los grandes productores son los mayores colaboradores científicos en el mundo. Los científicos primero colaboran con los próximos y con los que producen mucho. El mapa de la colaboración científica entre países en el mundo evidencia con mucha claridad este hecho. Pero también resulta muy evidente que el concepto de proximidad no debe entenderse solamente desde una perspectiva geográfica. También son próximos aquellos científicos que, aún estando físicamente muy distantes, pertenecen a dominios con claros vínculos culturales, lingüísticos e históricos. Esto explicaría, por ejemplo, que en África podamos encontrar colaboraciones más intensas entre países arabófonos, francófonos o anglófonos más allá de las vecindades existentes entre ellos. De igual forma, en el ámbito iberoamericano deberíamos ser capaces de encontrar señales inequívocas de tendencia a la colaboración preferente en el interior de la región. Probablemente esta podría ser un síntoma claro de la existencia de un espacio iberoamericano de la ciencia que amerita el desarrollo de políticas sincrónicas entre los diferentes países de la región para coordinar el fomento de la ciencia en una zona del mundo con tantos elementos comunes de partida. Indudablemente esto refuerza el papel de los organismos trasnacionales en la región como instrumentos impulsores de estas políticas coordinadas.

Gráfico 1: Colaboraciones científicas de los países iberoamericanos con todos países del mundo (Scopus 2019)

El triángulo formado en esta georreferenciación de las relaciones científicas entre países de Latinoamérica, Europa occidental y Norte América señala con claridad que los países iberoamericanos colaboran preferentemente entre sí y con los grandes productores de conocimiento científico en el mundo. Esta preferencia regional en las colaboraciones hace pensar que, más allá de los factores culturales e históricos que puedan explicar el fenómeno, la región podría apalancarse en sus comunalidades para convertirse en una potencia mundial en lo que a generación de conocimiento científico se refiere.

Gráfico 2: Colaboraciones científicas entre países iberoamericanos (Scopus 2019)

El desarrollo de este Espacio Iberoamericano del Conocimiento necesita de políticas comunes, de presupuestos suficientes y de una opinión pública que valore y respalde el impulso al desarrollo de esas políticas. La situación actual es terreno abonado para avanzar en este proceso. Los éxitos que ha tenido el mundo de la ciencia en la lucha contra la pandemia pone de manifiesto que sólo los países del mundo que más recursos están dedicando a la ciencia están en condiciones de afrontar estos problemas globales y que sólo esfuerzos coordinados a nivel mundial serán realmente útiles. Por esto precisamente un espacio multinacional como el iberoamericano tiene la capacidad de contribuir al desarrollo del conocimiento científico mundial y, de paso, contribuir también al desarrollo socioeconómico de los países que lo integran. En definitiva, la colaboración intrarregional será un buen mecanismo para superar las dificultades en términos de recursos económicos para la ciencia que tiene la mayoría de los países de la región con tasas de inversión en ciencia muy reducidas.

Félix de Moya Anegón
Founder of SCImago Research Group
https://orcid.org/0000-0002-0255-8628

Visibilidad web de los rankings de universidades

Más allá de las diferencias metodológicas existentes entre los diferentes rankings globales de universidades, un tema al que no se ha dedicado mucha atención en los análisis comparativos hechos hasta ahora es el de la visibilidad web de los portales que difunden sus contenidos cada edición anual.

Basándonos en los indicadores ofrecidos por la plataforma de marketing digital Semrush (ver tabla) representamos de forma ordenada y categorizada los 10 rankings con mayor visibilidad web. La metodología utilizada se basa en seis indicadores:

  • Authority score: Es una métrica patentada que se utiliza para medir la calidad general del dominio y la influencia en SEO. La puntuación se basa en el número de backlinks, dominios de referencia, tráfico de búsquedas orgánicas y otros datos
  • Tráfico orgánico: Tráfico que llega a un dominio analizado a través de los 100 primeros resultados de búsquedas orgánicas de Google.
  • Palabras clave orgánicas: Número de palabras clave que atraen a los usuarios al dominio analizado a través de los 100 primeros resultados de búsquedas orgánicas de Google.
  • Backlinks: Número total de backlinks que llevan al dominio analizado. Solo se consideran los backlinks que se han detectado en los últimos meses.
  • Dominios de referencia: Número total de dominios de referencia que tienen por lo menos un enlace que señala al dominio analizado. Solo se consideran los dominios de referencia que se han detectado en los últimos meses.
  • Páginas Google: Número total de páginas indexadas por Google del dominio correspondiente. Proxi de la cantidad de información ofrecida a los usuarios.

Los diferentes fondos de color en las filas de la tabla representan 3 categorías de rankings basadas en su visibilidad web. Los portales de QS y THE, basados entre otras variables en encuestas a docenas de miles de profesores y empleadores y que ofertan espacios de publicidad a las universidades en sus páginas web, son los de mayor visibilidad en base a los seis indicadores. Los portales de Webometrics, ICU, ARWU y Nature, incluyen alguno de los rankings de mayor cobertura, conforman la segunda categoría en la que los valores de acceso y enlazamiento juegan papeles bien distintos en las 4 plataformas. Por fin la tercera categoría está formada por las plataformas de los rankings SIR, U-Multirank, Leiden y URAP, fuertemente basados en datos bibliométricos, que quedan ordenados de forma decreciente de visibilidad como en las categorías anteriores.

Aunque las metodologías de los diferentes rankings son bien distintas, su popularidad en la web es reflejo del posicionamiento que las plataformas han alcanzado en internet, por un lado, y del interés que los usuarios demuestran tener por sus contenidos, por otro. Es cierto que las estrategias de marketing digital desplegadas por las diferentes plataformas y su propia historia pueden también jugar papeles importantes en su visibilidad actual. En cualquier caso, esta categorización revela diferentes niveles de uso y aceptación por parte de los usuarios.

Aguillo, Isidro F.
CSIC-CCHS Instituto de Políticas
Bienes Públicos

de Moya-Anegón, Félix
SCImago Research Group

¡Colaboraciones imposibles…, o casi!

Analizar la influencia de la política y la historia en la colaboración científica entre países e instituciones cuenta con una larga tradición. Por otro lado, el hecho de que las colaboraciones se producen en primer lugar y de forma mayoritaria con los vecinos física y culturalmente más que con los distantes, nos da la ocasión de disponer de evidencias interesantes para el análisis cuando detectamos anomalías en relación con estas leyes no escritas de la colaboración.

Un caso particularmente interesante es el de las colaboraciones científicas en Oriente Medio. La polarización social y política en la región hace pensar a priori que algunas consecuencias se deben trasladar al ámbito de la cooperación en los procesos de generación de conocimiento. El mapa de las colaboraciones científicas medidas a través de las publicaciones entre países (izquierda) e instituciones (derecha) en esta región pone claramente de manifiesto cómo se ha trasladado la mencionada polarización social y política a la interacción entre científicos de los diferentes dominios.

Gráfico 1: Red de colaboraciones científicas nacionales en Oriente Medio en 2019

Las casi inexistentes colaboraciones entre Irán e Israel podría decirse que entran dentro del terreno de lo previsible. Cualquiera puede imaginar que este tipo de interacciones entre científicos de ambos países, aunque pudieran ser de interés para algunos científicos en particular, no deben estar recibiendo demasiado apoyo desde la política pública de un lado y de otro a pesar de que esa colaboración, cuando excepcionalmente se produce, tiende a generar impactos científicos de muy alto nivel. Esta falta de apoyo desde la política pública se considerará reflejo de un estado de cosas en lo social que justifica también que no haya demasiado interés por parte de las instituciones académicas públicas y privadas a las que están adscritos los científicos de ambos países. Un caso muy singular de este fenómeno general es el de la cooperación científica palestino/israelí que se produce muy esporádicamente, al menos para Israel, a pesar de que en términos de impacto científico es enormemente rentable para ambos dominios.

Capítulo aparte merece el análisis de las colaboraciones dentro de la región entre Chiitas y Sunitas. Este fenómeno es mucho más complejo porque aunque existen países con mayoría sociológica de un tipo u otro, es necesario descender en el análisis a niveles individuales para identificar el grado de influencia que la pertenencia a estas comunidades ejerce sobre la colaboración científica.

En conclusión, y tras una mirada superficial del fenómeno, lo único que se puede decir es que los antecedentes históricos y la situación socio-política actual parecen ser algunos de los factores causales en la conformación de las relaciones científicas entre los diferentes países de la región.

Colaboraciones científicas (>10) entre países de Oriente Medio en 2019

PaísesColaboraciones 2019
Egypt-Saudi Arabia4954
Iran-Turkey776
Qatar-United Arab Emirates747
Saudi Arabia-Turkey738
Saudi Arabia-United Arab Emirates674
Egypt-United Arab Emirates481
Jordan-Saudi Arabia468
Egypt-Turkey433
Iran-Saudi Arabia413
Iran-Iraq372
Israel-Turkey363
Egypt-Iran354
Jordan-United Arab Emirates338
Qatar-Saudi Arabia284
Saudi Arabia-Yemen242
Egypt-Qatar227
Egypt-Kuwait220
Iraq-Turkey218
Iran-Qatar209
Iraq-Saudi Arabia195
Turkey-United Arab Emirates188
Egypt-Jordan183
Iran-United Arab Emirates183
Kuwait-Saudi Arabia179
Egypt-Yemen170
Oman-Saudi Arabia168
Iran-Kuwait159
Qatar-Turkey159
Egypt-Lebanon154
Egypt-Oman143
Egypt-Iraq130
Lebanon-Saudi Arabia126
Bahrain-Saudi Arabia120
Oman-United Arab Emirates118
Lebanon-United Arab Emirates116
Israel-United Arab Emirates112
Iran-Oman101
Iraq-Jordan100
Jordan-Turkey100
Kuwait-United Arab Emirates97
Israel-Saudi Arabia94
Iraq-United Arab Emirates91
Kuwait-Turkey84
Jordan-Qatar82
Bahrain-Egypt81
Iran-Lebanon77
Jordan-Palestine77
Iran-Jordan76
Palestine-Turkey76
Lebanon-Turkey75
PaísesColaboraciones 2019
Palestine-Saudi Arabia73
Jordan-Oman68
Iran-Israel67
Jordan-Lebanon64
Jordan-Kuwait63
Lebanon-Qatar62
Egypt-Israel60
Israel-Palestine60
Iraq-Kuwait58
Oman-Qatar54
Iraq-Oman53
Israel-Lebanon52
Bahrain-United Arab Emirates51
Oman-Turkey49
Kuwait-Qatar46
Palestine-United Arab Emirates43
Egypt-Palestine40
Kuwait-Lebanon37
Jordan-Yemen34
Iran-Syrian Arab Republic33
Iraq-Lebanon33
Kuwait-Oman33
Israel-Qatar32
Bahrain-Qatar31
Bahrain-Turkey31
Egypt-Syrian Arab Republic31
Iran-Palestine29
Iraq-Yemen24
Israel-Jordan24
Bahrain-Kuwait22
Iraq-Qatar21
Iraq-Syrian Arab Republic21
Bahrain-Iraq20
Bahrain-Jordan20
Bahrain-Oman19
Saudi Arabia-Syrian Arab Republic18
Iraq-Israel17
Lebanon-Oman17
Palestine-Qatar17
Qatar-Yemen17
United Arab Emirates-Yemen17
Iraq-Palestine16
Israel-Kuwait15
Lebanon-Palestine15
Turkey-Yemen15
Lebanon-Syrian Arab Republic14
Iran-Yemen13
Israel-Oman12
Bahrain-Lebanon11
Oman-Palestine11

Félix de Moya Anegón
Founder of SCImago Research Group
https://orcid.org/0000-0002-0255-8628

¿Amigos para siempre?

Es un tema recurrente en muchos de los análisis que se hacen de la producción de conocimiento en los diferentes dominios científicos el de la colaboración entre investigadores pertenecientes a ámbitos territoriales distintos. En realidad, el estudio de esas colaboraciones se ha focalizado, entre otros, en dos posibles objetivos: el efecto en términos de impacto científico de la colaboración y la dependencia científica de unos dominios respecto a otros asociada a esas mismas colaboraciones. Este tipo de análisis parecen particularmente oportunos (u oportunistas si se quiere) en aquellos casos en los que existen contenciosos políticos y/o sociales que a priori debieran afectar a la colaboración entre científicos. Me refiero a casos como el de la relación entre países o regiones en conflicto. Un ejemplo muy evidente en este sentido sería el de la colaboración entre científicos de Israel e Irán: ¿Afecta el conflicto entre ambos países a la colaboración científica? En un futuro post trataré específicamente ese tema. Hoy quiero hacer algunas consideraciones sobre un caso muy diferente pero sobre todo mucho más cercano: el de la colaboración entre investigadores de Cataluña y de Madrid. ¿Cuál es el nivel de esa colaboración? ¿En qué medida genera dependencia científica de una comunidad respecto de la otra?

Gráfico 1: Colaboración científica entre CCAA en el año 2019

El mapa del gráfico 1 pone de manifiesto que existe, como no podría ser de otra forma, una intensa colaboración científica entre los investigadores de las diferentes CCAA en España. Hay que recordar que las evidencias disponibles demuestran que la colaboración se desarrolla en primer lugar con los vecinos. Particularmente alta es la colaboración existente entre las dos CCAA que tienen más producción, Cataluña y Madrid. Hasta ahí nada extraordinario. Que las dos comunidades más productivas sean las que exhiben más colaboraciones entre sí parece lo previsible. La cuestión es, a partir de aquí, analizar qué representa para cada comunidad esa colaboración, cual ha sido su evolución a lo largo del tiempo y cómo se sitúa en un contexto global la colaboración entre Cataluña y Madrid.

La colaboración entre Madrid y Cataluña representa el 16% de la producción para Madrid y el 18% para Cataluña en el año 2019. Pero la evolución de este porcentaje ha sido creciente de forma constante en ambas regiones como demuestra el gráfico 2.

Gráfico 2: Evolución porcentual de la colaboración científica entre Cataluña y Madrid

Esta evolución pone de manifiesto que la colaboración ha ido representando para ambas CCAA un porcentaje mayor de sus respectivas producciones con el paso del tiempo. Pero, junto con esto, lo verdaderamente significativo es que la colaboración entre ambas regiones es mayor que la colaboración de éstas con cualquier otra región en el mundo, como se puede apreciar en la tabla que puede descargar final del post. En mi opinión, la situación descrita aquí debe ser complementada en el análisis con al menos dos temas que podré comentar en otro post en un futuro próximo: el liderazgo de las investigaciones en colaboración y el impacto científico de estas colaboraciones frente al de la producción sin colaboración o con otro tipo de colaboradores. De momento me limito a constatar el hecho de que la colaboración entre ambas Comunidades es parte importante en términos cuantitativos de su producción científica y lo está siendo cada vez más a medida que pasa el tiempo en los últimos años.

Para descargar la tabla completa: https://www.scimagoir.com/content/Primeras_colaboraciones_regionales_ordenadas.pdf

Félix de Moya Anegón
Founder of SCImago Research Group
https://orcid.org/0000-0002-0255-8628

Crecimiento del Acceso Abierto en el SJR 2002-2019

La actual corriente de Open Science (OS, ciencia abierta) se basa en hacer buena ciencia replicable, de forma eficiente para evitar la duplicación de recursos utilizados en investigación y optimizar la reutilización de los datos. Se considera abierta en cuento mejora la accesibilidad de los datos y el conocimiento en todas las etapas del ciclo investigativo.  Las publicaciones en abierto son una parte de este movimiento que intenta facilitar el acceso, en este caso, a los resultados de investigación. En la actualidad tanto Scopus como WoS recogen revistas publicadas en acceso abierto, por tanto tienen Factor de Impacto y SJR. El hecho de que una revista sea Open Access (OA, acceso abierto) no implica que tenga menos calidad que las revistas de suscripción. Sin embargo, para este post hemos decidido analizar el incremento del número de revistas de OA en Scopus, haciendo un análisis por grandes regiones del mundo y estableciendo si es una práctica recogida de igual manera en dichas regiones.

La evolución del número de revistas en el SCImago Journal  & Country Rank (SJR) a lo largo del periodo 2002-2019 es desigual para cada una de las regiones presentes en la plataforma (http://www.scimagojr.com; la plataforma dispone de más agrupaciones de países que permiten establecer otros análisis y evaluaciones). Se han establecido periodos de tres años para estabilizar los datos de crecimiento. Como se puede apreciar en la Ilustración 1. Evolución del crecimiento en el número de publicaciones científicas por regiones. SCImago Journal  & Country Rank, la región con mayor número de publicaciones es Northern America y la que tiene menor número de publicaciones es África. Lo sorprendente es que mientras que África crece, los trabajos publicados en revistas de países del Norte de América tienden a tener menor presencia relativa en los dos últimos trienios. Las regiones de Asia, Europa del Este, Latinoamérica, Oriente Medio tienden a aumentar la presencia relativa de revistas, en cambio, Pacífico aumenta todos los trienios excepto el último analizado. El compartimiento más diferencial lo encontramos en el Oeste de Europa, que comienza en 2002-2004 siendo la región con mayor presencia porcentual para ir descendiendo hasta situarse por debajo del 40% en 2011-2013. Desde ese trienio, consigue aumentar su presencia relativa solo en 2017-2019. Las regiones de América del Norte y Oeste de Europa son las mayores publicadoras de revistas científicas, y a pesar de las oscilaciones en el incremento relativo de trabajos publicados en el periodo analizado, no pierden el predominio basado en grandes consorcios editoriales bien establecidos a lo largo del tiempo

Gráfico 1. Evolución del crecimiento en el número de publicaciones
científicas por regiones. SCImago Journal  & Country Rank
Nota: Datos extraídos de http//:www.scimagojr.com en septiembre de 2020

La evolución del porcentaje de revistas de Acceso Abierto difiere bastante de la evolución del porcentaje sobre el total de publicaciones. En la Ilustración 2. Evolución del crecimiento relativo en el número de publicaciones científicas en Acceso Abierto por regiones. SCImago Journal  & Country Rank se observa que las regiones con mayor presencia con respecto a la producción mundial, no son necesariamente las más productivas en OA. En rangos similares de porcentajes en Acceso Abierto encontramos a las regiones de Asia, Este de Europa (destaca ligeramente con respecto al resto del grupo), Latinoamérica y Norte América, que se sitúan entre el 1% al inicio del periodo y el 3 % en el último quinquenio de títulos en esta modalidad. Asia porcentualmente está muy por detrás en OA respecto de su producción total. Oriente Medio se encuentra por debajo de estos valores, pero con la misma tendencia a ir incorporando al sistema de editorial científica cada vez más revistas de Acceso Abierto. África y la región del Pacífico se sitúan entre por debajo del 1% en todos los trienios demostrando ambas regiones que aunque evolucionan positivamente en todos ellos, reflejan una importancia relativa similar a la de la producción total. Las regiones con larga tradición en editoriales  científicas (América del Norte y el Oeste de Europa) tienen comportamientos muy distintos con respecto al OA. Mientras que América del Norte no supera el 2% de revistas en acceso abierto con respecto al total del mundo con un crecimiento ascendente (al igual que el resto de regiones), el Oeste de Europa sí que ha apostado claramente por este modelo, siendo la región preponderante en el mundo en OA, y a que ha aumentado desde casi del 2% en 2002-2004 hasta 7% en el último trienio.

Gráfico 2. Evolución del crecimiento relativo en el número de publicaciones
científicas en Acceso Abierto por regiones. SCImago Journal  & Country Rank
Nota: Datos extraídos de http//:www.scimagojr.com en septiembre de 2020

En términos generales y aunque se observa un aumento sostenido del porcentaje de revistas de Acceso Abierto en el largo periodo analizado, todavía queda mucho camino que recorrer, ya que en ningún caso consiguen situarse los mejores datos por encima del 7% siendo el Oeste de Europa la región que mayores incrementos de OA incorpora al sistema de publicación.

El análisis de otros indicadores vinculados a la citación y/o el impacto dibujarán un mejor conocimiento de lo que está pasando con el movimiento de Acceso Abierto y si realmente la cantidad y la calidad están relacionadas.

Elena Corera
Scientific Senior Advisor
https://orcid.org/0000-0002-0822-2869

Inversión en I+D, producción científica y publicaciones indexadas

Hay muchas referencias en la literatura reciente sobre la relación existente en el conjunto de los dominios científicos entre inversión en I+D y producción científica. Esta relación pone de manifiesto que con independencia del papel que puedan jugar otras variables, parece existir evidencia suficiente de que aquellos países que invierten más en ciencia tienden a tener una mayor producción científica (Gráfico 1). Aunque esta relación parece obvia, está siempre sometida a debate de forma implícita cuando se critica el grado de cobertura por países que tienen las bases de datos. Especialmente por lo que afecta a la cantidad de revistas indexadas procedentes de cada dominio científico.

Gráfico 1: Dispersión entre output científico e inversión bruta en I+D por países

Parece obvio, de acuerdo con lo que observamos en el gráfico 1, que cuando los diferentes países invierten más en I+D tienden a conseguir mayores niveles de producción científica. A partir de aquí, lo que quedaría por demostrar es si esa mayor producción científica es, entre otros, factor causal entre otros de un mayor nivel de desarrollo socioeconómico. Este tema quedará en todo caso para un comentario posterior. Hoy de lo que se trata es de comentar si este mismo nivel de correlación se da también entre inversión y número de publicaciones indexadas por país. A priori, parece lógico hipotizar que de la misma manera que la mayor inversión en ciencia produce mayor conocimiento y por tanto mayor output científico, también podría tener un efecto benéfico sobre la creación y desarrollo de proyectos editoriales en el mundo académico/científico. Si esto fuera así, también deberíamos encontrar altos grados de correlación entre inversión CyT y número de publicaciones indexadas.

Gráfico 2: Dispersión entre publicaciones indexadas e inversión CyT por país

En este caso, lo que parece obvio es que el efecto de la inversión es más directo sobre el output científico total que sobre el número de publicaciones indexadas en la base de datos Scopus. A partir de aquí, se abrirían dos posibles líneas de análisis: o existen otros factores, además de la inversión, que explican la indexación, o los criterios de selección de las publicaciones en las grandes bases de datos multidisciplinares tienen sesgos que favorecen a los países con mayor número de publicaciones. Mi conclusión es que ambas líneas de análisis deben ser recorridas si queremos encontrar una explicación comprensiva del fenómeno. Por ejemplo, en relación con lo primero, tiene mucho sentido pensar que existen razones históricas y culturales que explicarían por qué sólo 4 países acumulan en estas bases de datos más de dos tercios de las publicaciones científicas del mundo (USA, UK, NET y GER).

En resumen, existen factores diversos que concurren en la explicación de los procesos de indexación de las publicaciones en las bases de datos internacionales. El factor de la inversión CyT es uno de ellos, pero no el único. En cambio si parece haber una relación causal más directa entre este tipo de inversión por dominio y la producción bruta de conocimiento científico.

Félix de Moya Anegón
Founder of SCImago Research Group
https://orcid.org/0000-0002-0255-8628

La innovación y el impacto social desde la perspectiva de la medición cienciométrica

La medición holística de las instituciones en el mundo es un deseo que se puede llegar a cruzar por la mente de las organizaciones que generan indicadores y rankings. Sin embargo, es importante mencionar que este deseo no pasa de ser eso, un deseo. Existen en las instituciones muchas variables que no se pueden medir extermante y, mucho menos, desde una política pública. Por tanto, sería sensato admitir que la visión y alcance de los rankings esté focalizada en un conjunto de variables que se puedan observar y analizar.

El SCImago Institutions Rankings en su metodología plantea tres conjuntos de variables, llamadas factores, que son Research, Innovation y Societal. Los tres factores tienen vínculos muy fuertes entre sí y, a su vez, permiten establecer el grado de articulación institucional entre la investigación y la innovación con su contexto, mediante el factor Societal.

Una sencilla comparación de los valores obtenidos por cada institución en el ranking 2020 puede brindar algunas luces sobre la relación entre los factores y los enfoques de las regiones. Las gráficas siguientes muestran los factores Innovation y Societal en los ejes, el factor Research como tamaño de cada circulo (que representa una institución) y el color de cada círculo como indicador del sector al que pertenece la institución (Government, Universities, Health, Private, Other) en las regiones Asia, Norteamérica, Europa Occidental, Europa Oriental, Latinoamérica y el Pacífico.

Distribución de valores de innovación e impacto social en el SCImago Institutions Rankings 2020. (El tamaño del circulo corresponde al valor de la investigación y el color al sector al que pertenece la institución. La escala se ha fijado en 5 puntos para mejor visualización)

A la vista de las gráficas anteriores, se pueden detectar algunos comportamientos:

  1. Hay una gran disparidad entre los valores promedio de cada factor, siendo el factor Societal el menos representativo en las instituciones.
  2. Las universidades tienden a tener mejor proporción entre los factores Innovation y Societal.
  3. Latinoamérica es la región que menos evidencia presenta en el factor Innovation.
  4. Las instituciones del sector Gobierno son el principal promotor de innovación en Europa y Asia, no así en Norteamérica y en el Pacífico, donde son las instituciones del sector Salud las que llevan la bandera de la innovación.
  5. Se destaca un número importante de instituciones en todas las regiones con altos valores en el factor Innovation y a su vez, muy poco valor en el factor Societal, lo cual da cuenta de la falta de vínculo entre la innovación realizada y el impacto social que obtiene la institución por su presencia web y en Redes Sociales.
  6. La región pacífica presenta indicadores muy similares a Norteamérica en los factores Research y Societal, y acercándose cada día más el factor Innovation, teniendo presente que el número de instituciones es menor.

Este sencillo análisis, pone de manifiesto que debe existir entre las instituciones y con una visión global de región, una apuesta sólida por la innovación, fruto de los resultados de investigación y del relacionamiento con el sector industrial y empresarial y, con la misma intensidad de su producción, sea difundida adecuadamente a la sociedad. Entendiéndose como adecuadamente, en los canales y los medios más pertinentes para que los diferentes actores de la sociedad identifiquen y reconozcan el aporte de las instituciones al desarrollo de ésta, ya sea en lo científico, lo económico, lo empresarial, lo social, etc.

Latinoamérica aún tiene un gran margen de desarrollo, ha demostrado un crecimiento en sus productos de investigación y destellos de innovación y presencia social, solo es necesario que los investigadores y los directivos reconozcan su propia capacidad y busquen aumentarla y consolidarla mediante la formación y la colaboración internacional, para sacar así, el mejor provecho a los grandes esfuerzos en investigación que se realizan.

Gerardo Tibaná Herrara
Senior Consultant
https://orcid.org/0000-0003-2056-7605

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